TRABAJO DEL HOGAR: DATOS GENERALES

Respecto a la importancia del trabajo de hogar como nicho de empleo, la Encuesta de Población Activa (EPA) del 3er trimestre de 2021 nos dice que en España hay un total de 557.300 personas trabajando en el empleo doméstico, es decir, un 2,8% del total de la población empleada. Si hablamos de economía sumergida y empleo irregular, no tenemos más que comparar el dato anterior con el número de personas afiliadas a la Seguridad Social en el sector en ese mismo periodo (383.405 personas afiliadas). El resultado es que el 45% de las trabajadoras del hogar en el estado español trabaja sin contrato. Por tanto, la irregularidad y la precariedad se imponen en un sector que supone el 2,8% de la población activa en España y donde se emplean un 5,2% de las mujeres

Si centramos el foco en la CAPV, y en Gipuzkoa en particular, comprobaremos que nuestro territorio es, tras la Comunidad de Madrid, donde el empleo de hogar está más extendido de todo el estado español. Para ello, hemos comparado el número de habitantes con el de afiliaciones a la Seguridad Social por territorio y, además, también hemos deducido el número real de trabajadoras según la EPA sumando un 45% más de irregularidad.

En general los territorios más industrializados tienen una tasa más alta de trabajadoras por habitante. Además del fomento de un determinado modelo de cuidados, seguramente existen otros factores que dan este resultado, como la estructura familiar predominante en cada lugar, las ayudas que las distintas instituciones ofrecen a las familias para la contratación, etc. Pero la conclusión es evidente. En Gipuzkoa el empleo de hogar es uno de los recursos más importantes, si no el más, al que acuden las familias para resolver las necesidades de cuidados y uno de los principales nichos de empleo, sobre todo para las mujeres. Y teniendo en cuenta el alto porcentaje de empleadas sin contrato, la precariedad y el empleo sumergido están muy extendidas en el sector.

Las mujeres inmigrantes tienen un peso muy importante en el empleo de hogar, también en la CAPV y en Gipuzkoa.

Más del 40% de las personas que trabajan en empleo de hogar son personas extranjeras. En este dato no se incluyen las de origen extranjero que tienen doble nacionalidad que son un porcentaje importante, teniendo en cuenta que la mayoría de ellas son de origen latinoamericano y, al cumplir dos años en situación regular, pueden solicitar la nacionalidad española. Como se puede ver también, el empleo de hogar es la principal ocupación de las mujeres inmigrantes, el 32,68% de las afiliadas a la seguridad social, una de cada tres, en la CAPV son trabajadoras de hogar.

Perfil de las trabajadoras atendidas

A lo largo del año 2021 el Servicio de Asesoría Laboral para trabajadoras de hogar de SOS Racismo Gipuzkoa ha atendido a un total de 283 trabajadoras de las que 61 han decidido demandar a sus empleadores

– Todas eran mujeres salvo dos hombres.

– Todas trabajadoras migradas.

– 55,17% se encontraba en situación regular y el 44,83% en situación irregular

– El 71,26% se trataba de trabajadoras en régimen “interno” es decir, que vivían en el domicilio en el que trabajaban.

– La jornada laboral media de las trabajadoras internas era de 68,35 horas semanales (diurnas) con un salario medio de 1.104,20€ brutos mensuales con pagas prorrateadas. Esto supone que su salario es un 46,21% menor al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) fijado por el gobierno y la jornada supera de media en 8,35 horas semanales al máximo fijado en la legislación laboral y que ya permite una jornada de 60 horas semanales, un 50% más que en el resto de sectores.

– La jornada media de las trabajadoras “externas” es de 37,87 horas semanales con un salario de 829,74€ brutos mensuales. En este caso el salario es un 20,32% inferior al SMI.

– El 90,80% se dedican al cuidado de personas dependientes y, de éstas, el 17,24% cuidaban a dos o más personas en el mismo domicilio.

Retos y propuestas

El Empleo de Hogar Familiar necesita de intervenciones urgentes para acabar con la discriminación y la explotación de las trabajadoras

  • Facilitar la regularización administrativa de las personas extranjeras modificando la actual Ley de Extranjería.
  • Acabar con una legislación laboral discriminatoria que hace de las personas empleadas en el empleo de hogar trabajadoras con menos derechos: Derecho al desempleo, cobertura de la ley de riesgos laborales, etc.
  • Es imprescindible mejorar los sistemas de control para que se respeten los derechos de las trabajadoras. De lo contrario los hogares seguirán siendo espacios de impunidad donde no se respetan los derechos de las trabajadoras y donde cualquier modificación legislativa será inoperante.

     

  • Realizar campañas de concienciación y sensibilización entre las familias empleadoras. Es necesario sensibilizar contra la explotación, contra el maltrato, contra el acoso, contra la mirada “colonial” contra las trabajadoras inmigrantes que hace que se las trate como personas sin derechos.

     

  • Dotar de recursos de atención públicos frente a la vulneración de derechos y sus consecuencias: Facilitar las denuncias, ofrecer servicios de escucha y atención psicológica, facilitar canales de información tanto a trabajadoras como a empleadores.

     

  • Control de las agencias de contratación de empleo de hogar. Hemos constatado las prácticas totalmente irregulares de estas agencias que favorecen condiciones de explotación de las trabajadoras. Estas empresas deben ser objeto de una fiscalización por parte de la administración pública para garantizar que las contrataciones se hagan con todas las garantías.

     

  • Facilitar la formación de las trabajadoras y el reconocimiento de la que traen de sus países de origen. Más de un tercio de ellas tienen estudios universitarios y otro tercio estudios medios.